La Academia objectives
Objetivos de La Academia

El tango de origen es el del salón, en donde todavía se baila. Este tango tiene que ver con la pasión que se despierta en la pareja, con un manejo particular del espacio y con una combinación especial de compases.
  El tango en el salón se baila para el propio regocijo, no para el show.
  En La Academia se enseña el tango que permite bailar socialmente, a partir del conocimiento de un código de señales universal, inequívoco y sencillo. Este código permite establecer un diágolo en el ‘cuerpo a cuerpo’. Como todos los códigos tiene un mensaje: el sentimiento, un emisor y un reciptor – el hombre y la mujer.

 
Este método de aprendizaje se basa en la relajación, la aceptación del error, el conocimiento a través del mismo y la buena respiración.
  El siguinte circuito se retroalimenta y en su evolución tiende a reubicar el propio eje corporal y a tomar otra conciencia de la propia identidad.

Aceptación del error –> Respiración –> Relajación –> Concentración –> Equilibrio –> Autoestima –> Eficiencia –> Aceptación del error

El método desalienta la preocupación por hacerlo bien o mejor, y estimula con actitudes de aquí y ahora.
  Al no preocuparme me ocupo plenamente y evito la ansiedad por – ‘cuanto falta’ y me alegro con logros obtenidos, sea cual fuere la dimensión de los mismos. El próximo paso “sale solo y en momento que coresponda”.
  El tango es fácil. Requiere ganas y entrenamiento. La memoria muscular es muy activa, pero su dinámica es diferente a la intelectual, dada la diferencia entre la inteligencia cerebral y la corporal.
  La repetición acelera el conocimiento. Nadie es ‘de madera’, todos podemos bailar. Los maestros y los bailarines tampoco nacieron ‘de brote’, hicieron el mismo recorrido y tuvieron las mismas dificultades que los que hoy aprenden.
  El tango no tiene techo, sólo un camino, el cual aspiramos a disfrutar.
  La creatividad y el movimiento son propios de los seres humanos. Cuando el cuerpo ‘tiene permiso’, libera energía.
  Si la mente no ‘aprieta’, el cuerpo se libera. La alianza entre el cuerpo y mente, evita el bloqueo. Sin esta alianza, el cuerpo es tierra de nadie.
  La técnica y el método ayudan a condensar en dos años parte de la experiencia que los bailarines de salón desarrollan en trienta.
  A veces sentimos que nos estancamos, que los demás avanzan más.
  Superar esta frustración es entender que como todo aprendizaje, éste transita por períodos de atención, olvido, fijación, olvido y finalmente incorporación definitiva.
  A veces sentimos que ‘el tango no es para mí’. Y otras, que el tango es lo mejor que me pudo haber pasado.
The original tango is that of the dance hall, where it is still danced. This tango has to do with a passion that is awakened in the couple, with a particular use of space and with a special combination of beats. The tango of the dance hall is danced for one’s own delight, not for show. 

The tango that is taught in La Academia enables us to dance socially, with the use of a simple, unmistakable, and universal code of signals. This code permits us to establish a ‘body to body’ dialogue.  Like with any code there is a message: sentiment, a transmitter and a receiver – the man and the woman. 

This method of learning is based on relaxation, acceptance of errors, the knowledge thus gained and good breathing.

The following cycle feeds back upon itself, and in its evolution sees us relocate the body’s axis and establish a different consciousness of our own identity. 

Acceptance of the error –> Breathing –> Relaxation –> Concentration –> Equilibrium –> Self-esteem –> Efficiency –> Acceptance of the error

The method assuages our worries about dancing well or better, and stimulates an attitude of ‘here and now’.  By not worrying we occupy ourselves fully and avoid the anxiety of ‘there’s so much still to learn’ and we are happy with our achievements, at whatever level they may be. The next step simply comes to us, ‘when the time is right’. 

Tango is easy.  It requires desire and training.  Muscular memory is very active, but has a different dynamic to intellectual memory, because of the difference between cerebral intelligence and corporal intelligence. Repetition accelerates knowledge.  Nobody has ‘two left feet’; we can all dance.  Teachers and performers were not ‘born dancers’ they travelled the same path and had the same difficulties as those of us learning today. The tango does not have a ceiling, only a path, which we aspire to enjoy. 

Creativity and movement are human traits. Given ‘permission', the body releases energy.  If the mind does not create pressure, the body frees itself.  This alliance between body and mind breaks down our barriers.  Without this alliance, the body is a no-man’s-land. Technique and method help us condense in two years some of the experience that elderly milongueros developed in thirty.

At times we feel that we’ve come to a standstill; that everyone else advances more quickly. To surpass this frustration is to understand that, like all learning, this process passes through periods of attention, oversight, obsession, oversight and at last final incorporation. 

At times we feel that ‘the tango is not for me’.  And at other times, that the tango is the best thing that could have happened to me.

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